
Esta mañana me levanto, tipo 9 y media, y me encuentro con que estaba solo. Mis padres se habían ido al hospital temprano, para una consulta de rutina. Luego de hacer fiaquita un rato, de estirarme y volver a acurrucarme, decido levantarme.
Miro el celu, ningun mensaje. Esperaba uno de mi hija, para ir juntos de compras, pero todavia era temprano.
Voy al living y pongo un CD de Sabina. Fuerte, como se debe escuchar la música, total no había nadie.
Paso por el baño. Joya, como estaba solo, nadie me iba a romper las pelotas. Popó, con el infaltable Parissiennes, ducha, un buen rato debajo de la lluvia, y ahí se me presentó el primer contratiempo: no había toallón. La puta madre, mi vieja sabe que yo lo primero que hago cuando me levanto es ir a ducharme. Pero no hay caso... me tuve que secar con la toallita de mano, que esta al lado de la pileta, al otro lado del baño. O sea, que no solo tuve que cambiar la toalla, sino que tuve que secar el baño.
Anoté en mi memoria, cagar a pedos a mi vieja cuando la vea.
Salgo, bermudas y ojotas y me voy derecho a la cocina a prepararme un café: sin eso no arranco.
Segundo contratiempo.
Me podes decir donde carajo guarda mi vieja el café? No sabés? Yo tampoco. Revolví todo, busque, di vuelta la cocina, y nada. Ni noticias del puto café.
Si encontré un sobre grande de capuccino La Virginia, pero como soy medio pelotudo para prepararlo (o me sale aguado,o me sale fuerte) desistí de la idea de tomarlo.
Me tuve que hacer mate. No es que no me guste, pero lo mio a la mañana es el café. Encima en mi casa no existe el azucar. Mi viejo es diabético mal, y se toma todo con Chuker (o como se llame).
Segunda anotación en mi memoria: a la cagada a pedos para mi vieja por el tema del toallón, agregarle el tema de no haber dejado café preparado.
Voy a buscar el diario para ojearlo mientras desayunaba. Tercer contratiempo: se lo había llevado mi viejo para leer en el camino. Al pedo: después tenés todo el día para leer. Pero no. Se lo lleva justo cuando yo lo voy a leer. Si, ya se, lo paga él. Pero igual.
A las dos cagadas a pedos para mi vieja, sumé en mi memoria una para mi viejo, por el tema del diario.
Cerca de las once y media, y luego de un par de llamados telefónicos, me voy a cambiar, para ir al laburo.
Otro contratiempo mas, y van...
La dulce de mi vieja, me tenía preparadas un par de remeras sobre la otra cama que hay en mi habitación, para que al levantarme las viera y eligiera cual ponerme.
Pero resultó ser que justo hoy, no quería ponerme ninguna de esas dos. Y la que yo buscaba, estaba hecha un bollo para planchar... Paciencia. Ya volveré a la noche y hablaré con mi vieja. Al final me puse otra que estaba en el cajón. No una que ella pensó que yo quería usar. No penses por mi, mami, ya estoy grandecito...
Luego del mate, había tomado un juguito de naranja exprimido. Combinación letal. Batí el record de los 12 mts. con obstáculos desde el patio en donde me estaba limpiando el calzado (eso tampoco me lo hizo mi santa madre) hasta el baño.
Al estar solo, lo hago con la puerta abierta. Total...
La puerta que no escuche, es la de calle. Mi vieja entra, me mira, se rie, y se produce el siguiente diálogo: (imaginen la secuencia, yo sentado en el trono y mi vieja en la puerta del baño)
- Hola nene, te hago un café?
- Estoy cagando, mamá.
- Y por que no cerraste la puerta, nene?
- Porque estaba solo, mamá.
- Bueno, te hago un café?
- (yo recaliente) No, mamá, ya tomé mate. No hay café.
- Si, nene, en el tarro que dice café.
- Y si, que queres que diga, mamá? papel picado?
- Está en la heladera, nene.
- Y como carajo se te ocurre guardar el café en la heladera, mamá?
- También había capuccino, nene.
- Si, lo ví, pero no se prepararlo, mamá.
- Dos cucharitas al ras...
- ESTOY CAGANDO, MAMA, CERRA LA PUERTA !!!!!!!!!!
- Hay nene, que carácter...
Al toque, escucho que Sabina empezó a cantar más despacio. Era mi viejo, que bajó la música.
Así, todos los días.
Seré yo el conflictivo?
Chau, besos.Buen finde. Sean felices.
El lunes les cuento del cumple de mi hijo Leandro Sebastián. 6 añitos.